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lunes, 30 de junio de 2014

Cáncer de vejiga

El cáncer de vejiga es la neoplasia maligna más frecuente del aparato urinario. Te explicamos cómo identificarlo y el tratamiento adecuado en función de la etapa en la que se encuentre el tumor.
Causas del cáncer de vejiga
No se ha demostrado cuál es la causa exacta de la presencia de este tipo de cáncer, sin embargo, se han relacionado diversos factores de riesgo con su aparición:

El hábito de fumar se considera el factor de riesgo más importante y, de hecho, es el motivo por el que este tipo de cáncer es más frecuente en varones, y también por lo que ha aumentado su incidencia en las mujeres fumadoras
 Se debe a que las sustancias carcinógenas que contiene el tabaco son filtradas por los riñones y se concentran en la orina, donde entran en contacto con la vejiga. El contacto continuado de los tejidos de la vejiga con orina contaminada por carcinógenos es lo que predispone al desarrollo del tumor.
La exposición en el entorno laboral a ciertos tóxicos industriales (caucho, cuero, pintura, petróleo, tintes…), que pueden introducirse en el organismo por inhalación, ingestión o absorción cutánea.
El abuso de analgésicos.
Un consumo excesivo de té, café y edulcorantes artificiales (aunque no existen evidencias científicas en la actualidad que demuestren que estos productos ocasionen este tipo de cáncer).
Sufrir cistitis crónica (como en el caso de personas portadoras de catéteres durante un tiempo prolongado).
Padecer esquistosomiasis, una infección originada por parásitos que es muy infrecuente en Europa, y que puede tener como consecuencia el desarrollo de cáncer de vejiga.
Antecedentes personales, cuando el paciente ya ha tenido un cáncer de vejiga.
En ocasiones se ha relacionado con infecciones urinarias de repetición que, al irritar los tejidos que forman la vejiga, podrían favorecer la aparición de la neoplasia.
Síntomas del cáncer de vejiga
La mayoría de cánceres de vejiga debutan con hematuria (sangre en orina), que suele acompañarse de molestias al orinar (disuria), pero nunca de dolor durante la micción. La cantidad de sangre en la orina será variable según la infiltración del tumor, pudiendo observarse desde orina ligeramente oscura, hasta orina completamente roja.
En muchos casos los síntomas iniciales, como dolor al orinar, y una necesidad frecuente e imperiosa de hacerlo, pueden simular una infección de orina
La presencia de dolor perineal intenso suele asociarse a las formas más extendidas en las que el tumor ha infiltrado toda la pared vesical. Cuando la enfermedad avanza puede producir obstrucción y anuria (falta de emisión de orina).

Este tumor ocasiona metástasis de forma tardía, por lo que suele diagnosticarse antes de que empiece la sintomatología en otros órganos
Diagnóstico del cáncer de vejiga
Para diagnosticar un cáncer de vejiga se lleva    a cabo las siguientes pruebas:

Análisis de orina: con él se detectarán las células sanguíneas y, en algunos casos, es posible identificar también algunas células malignas. Es la prueba inicial que debe realizarse para, posteriormente, llevar a cabo un estudio más detallado.
Tacto rectal o vaginal para evaluar la consistencia de la vejiga.
Urografía intravenosa: detecta la gran mayoría de los tumores grandes. Esta prueba suele practicarse a todos los pacientes que consultan por hematuria, para detectar de forma precoz el cáncer, en el caso de que este sea su causa.
Ecografía de la vía urinaria: se utiliza para determinar el tamaño y el grado de invasión del tumor.
Exploración endoscópica (cistoscopia): se realiza bajo anestesia. Permite ver el aspecto real de la lesión, y determinar su tamaño y localización exacta.
TAC/RMN: para definir el estadio tumoral y comprobar si el cáncer se ha extendido a otras áreas del cuerpo.
Biopsia: se realiza para determinar el tipo de tumor y la agresividad a la que nos enfrentamos. Normalmente se realiza al mismo tiempo que la endoscopia, para causar las mínimas molestias posibles al paciente.
Etapas del cáncer de vejiga
La evolución del tumor de vejiga se clasifica de acuerdo a las siguientes etapas:

Etapa 0: o estadio inicial, donde el tumor es muy superficial y afecta únicamente al revestimiento interno de la vejiga
Etapa I: aunque se ha extendido por el tejido interno de la vejiga, no afecta todavía a la pared muscular.
Etapa II: el cáncer afecta también a los músculos de la vejiga.
Etapa III: la enfermedad se ha propagado a la pared muscular de la vejiga, al tejido circundante e, incluso, al aparato reproductor.
Etapa IV: Las células cancerígenas alcanzan la pared del abdomen o los ganglios linfáticos cercanos. Puede que exista metástasis en órganos más alejados como el hígado, los pulmones o los huesos.
Recurrente: es cuando la enfermedad recidiva tras haber sido tratada. Puede reaparecer en la vejiga o en otra zona del organismo.
Tratamiento y pronóstico del cáncer de vejiga
El tratamiento del cáncer de vejiga depende del estadio en que se encuentre el tumor en el momento del diagnóstico:
Cirugía: siempre que el tumor no sea muy grande y no haya infiltrado toda la pared vesical se procederá a su extirpación. Se realizará una cistectomía radical (con esta se extirpan tanto la vejiga como los tejidos que la circundan y, en ocasiones, incluso la uretra) o parcial, dependiendo del estadio tumoral. Como este tumor tiene bastante riesgo de reaparecer, en los casos en los que se opta por la cirugía, después se realizan instilaciones endovesicales de inmunoterapia o quimioterapia para prevenir la recidiva.
Inmunoterapia: es una técnica muy eficaz, ya que disminuye hasta casi la mitad el riesgo de recidivas del tumor. Puede acompañarse de algunos efectos secundarios, como cistitis y síndrome pseudogripal.
Quimioterapia: se usa en casos en los que ya hay metástasis a distancia. A veces también se emplea como tratamiento adyuvante a la cirugía para eliminar posibles restos cancerosos y reducir el riesgo de que el cáncer reaparezca
Radioterapia: su objetivo es destruir las células tumorales utilizando para ello radiaciones X de alta energía. La radioterapia está especialmente indicada cuando hay varios tumores de pequeño tamaño en la superficie interna de la vejiga. Puede emplearse tras la intervención quirúrgica para disminuir las posibilidades de recidiva, o para paliar los síntomas en aquellos casos en los que el cáncer resulte incurable.
Existe riesgo de recidiva en este tipo tumoral en los años posteriores al tratamiento. Por ello, deben realizarse citología y cistoscopia tras la extirpación del tumor: cada tres meses durante los primeros dos años, cada seis meses durante tres años más, y una vez al año hasta completar los 10 años posteriores a la cirugía.
Sin embargo, este cáncer tiene una buena tasa de supervivencia, llegando a casi el 80% tras los cinco años posteriores al diagnóstico. Esta tasa puede variar en función del estadio tumoral que presente el paciente al detectarse la patología.
Es difícil prevenir el cáncer de vejiga porque, salvo el consumo de tabaco, o la exposición a ciertos tóxicos, no se conocen con seguridad las causas que provocan su aparición. Sin embargo, se pueden tomar medidas como:
Beber más de 1,5 litros de agua al día.
Evitar el consumo de tabaco. Se estima que los fumadores tienen el doble de riesgo de desarrollar la enfermedad que el resto de la población. Lo ideal es no iniciarse en el hábito nunca, ya que se necesitan 20 años sin fumar para volver a la situación basal de riesgo normal
Seguir una dieta equilibrada, sin abusar del café, y que incluya abundantes frutas y verduras.
Acudir al médico para diagnosticar y tratar correctamente cualquier infección de orina
Cumplir las normas de seguridad laboral para limitar la exposición a sustancias químicas que se asocian a la aparición de esta patología 

Trasplante de riñón

El trasplante de riñón o trasplante renal es el trasplante de un riñón en un paciente con enfermedad renal avanzada. 
Dependiendo de la fuente del órgano receptor, el trasplante de riñón es típicamente clasificado como de donante fallecido .
Los trasplantes renales de donantes vivos se caracterizan más a fondo como trasplante emparentado genéticamente (pariente-vivo) o trasplante no emparentado (no emparentado-vivo), dependiendo de si hay o no una relación biológica entre el donante y el receptor.
La indicación para el trasplante de riñón es la enfermedad renal crónica avanzada (ERCA), sin importar la causa primaria. Las enfermedades comunes que conducen a la enfermedad renal crónica incluyen la hipertensión, infecciones, diabetes mellitus y glomerulonefritis; la causa genética más frecuente es la enfermedad poliquística renal.

Generalmente, suele ser condición que el paciente haya iniciado algún tipo de terapia renal sustitutiva, pero en algunos casos se indica el trasplante cuando el paciente aún conserva algo de función renal.
Contraindicaciones
La mayoría de los autores coincide en seis contraindicaciones del trasplante de riñón absolutas:

1. Pacientes que no vivirán más de un año.

2. Neoplasias malignas.

3. Infección crónica (o aguda) no controlada.
Enfermedad extrarrenal grave (hepatopatía crónica, enfermedad coronaria trivascular, enfermedad pulmonar obstructiva crónica avanzada, enfermedad vascular periférica grave, entre otras).

5. Incumplimiento terapéutico.

6. Enfermedad psiquiátrica grave que daña el cumplimiento de la terapéutica.
La mayor parte de los centros incluyen dentro de las contraindicaciones absolutas al alcoholismo y la farmacodependencia (inclusive el tabaco en algunos pocos centros), la incompatibilidad ABO, la presencia de pruebas cruzadas positivas y pacientes con alto riesgo perioperatorio.

Como comentamos previamente, una de las principales contraindicaciones para el2 es la existencia de alguna neoplasia maligna, ya que la terapia inmunosupresora tiene una influencia negativa sobre la historia natural de la enfermedad tumoral, además de que en varias de las neoplasias, dependiendo del estadio en que se encuentren, la sobrevida es significativamente baja, inclusive en algunas, siendo de meses. Por estas razones es importante realizar un tamizaje efectivo para búsqueda de alguna neoplasia pretrasplante, para así disminuir la incidencia de neoplasias postrasplante, la cual llega a ser condicionante de 9 a 12% de las muertes en estos pacientes. Además es recomendable esperar un tiempo razonable entre la finalización del tratamiento para determinadas neoplasias curables y el trasplante renal, para así disminuir la tasa de  recurrencia de  malignidad
Fuentes de riñones
El 15% de los trasplantes del riñón son de donantes vivos, el otro 85% son de donantes fallecidos. Puesto que los medicamentos para prevenir el rechazo son muy efectivos, los donantes no necesitan ser genéticamente similares al receptor
Los donantes vivos potenciales son cuidadosamente evaluados en su cimientos médicos y psicológicos. Esto asegura que el donante está en buena forma para la cirugía y no tiene ninguna enfermedad del riñón, mientras que se confirma que el donante es puramente altruista. Tradicionalmente, el procedimiento para el donante ha sido a través de una incisión pero la donación viva cada vez más ha procedido por cirugía laparoscópica. Esto reduce el dolor y acelera vuelta al trabajo para el donante con efecto mínimo sobre el resultado del riñón. En forma total, los receptores de riñones de donantes vivos evolucionan extremadamente bien en comparación con los donantes fallecidos.
Los donantes difuntos pueden ser divididos en dos grupos:

Donantes en muerte cerebral 
Donantes en corazón parado 
Los donantes en muerte cerebral (o con 'corazón latiendo') , el corazón del donante continúa bombeando y manteniendo la circulaciónmediante soporte vital en las unidades de cuidados intensivos, es decir con soporte de fármacos y respiración mecánica o asistida. Esto permite que los cirujanos comiencen a operar mientras los órganos todavía están siendo perfundidos. Durante la operación, la aorta será canulada, y después la sangre de los pacientes será sustituida por una solución helada de almacenamiento, como UW (Viaspan), HTK o Perfadex o Custodiol (más de una solución puede ser usada simultáneamente dependiendo de cuáles son los órganos a trasplantar). Debido a la temperatura de la solución, una vez que se vierten grandes cantidades de solución de cloruro de sodio frío sobre los órganos (para un rápido enfriamiento éstos) el corazón deja de bombear.
Los donantes a los que no les late el corazón son pacientes que no entran dentro del criterio de muerte cerebral, pero no tienen ninguna oportunidad de recuperación. Normalmente, algunos minutos después de que la muerte se haya producido, rápidamente, el paciente es llevado al quirófano, donde los órganos son extraídos, después de lo cual la solución de almacenamiento es irrigada a través de los órganos directamente. Dado que la sangre ya no está circulando, la coagulación debe prevenirse con grandes cantidades de agentes anticoagulantes, como la heparina.

Históricamente, el donante y el receptor tenían que ser del mismo grupo sanguíneo, y compartir tantos HLA y «antígenos de menor importancia» como sea posible. Esto disminuye el riesgo de rechazo, la necesidad de diálisis, y mejora el pronóstico del injerto a corto y largo plazo.

Hoy en día, la compatibilidad de grupo sanguíneo AB0 sigue siendo un requisito para evitar el rechazo hiperagudo, aunque en algunos centros se llevan a cabo los denominados trasplantes AB0 incompatibles.
Para ello, es imprescindible realizar acciones que eviten este rechazo, como utilizar plasmaféresis, inmunoglobulina intravenosa o fármacos especiales como los anticuerpos antiCD20.3
En cuanto a la histocompatibilidad, aunque se intenta elegir receptores que compartan el mayor número de HLAs, hoy en día no es un factor determinante, ya que la utlización de pautas adecuadas de fármacos inmunosupresores disminuye el riesgo de rechazo, al menos a corto y medio plazo.
Lo que sí es esencial es descartar que el receptor no tenga anticuerpos preformados contra alguna proteína del donante, lo que produciría una destrucción inmediata del riñón trasplantado. Para descartarlo, se realiza una prueba antes del trasplante denominada prueba cruzada, consistente en enfrentar células de donante y receptor y descartar reacciones. Estas situaciones se suelen dar en pacientes que han recibido trasplantes previos, transfusiones de hemoderivados o en mujeres que han tenido varias gestaciones y se han sensibilizado a través del feto.

La evaluación inmunológica antes del trasplante renal comprende los siguientes exámenes:

Determinación del grupo sanguíneo AB0.
Tipificación del haplotipo de HLAs del receptor, y de sus posibles donantes en caso de un trasplante de donante vivo.
Pruebas cruzadas (en inglés, crossmatch)
Evaluación de la reactividad contra el panel (clásicamente denominado PRA, del inglés panel reactive antibodies). Consiste en comprobar la reactividad del suero del receptor ante un conjunto de sueros de potenciales donantes, que representan los HLA de la población de su entorno. Es una forma de predecir la posibilidad de rechazo cuando llegue el trasplante. Se expresa en porcentaje.
Puesto que en la mayoría de los casos los riñones existentes, que apenas están funcionamiento, no son extirpados, el nuevo riñón normalmente es colocado en un lugar diferente del riñón original (generalmente en la fosa ilíaca derecha dado su mejor abordaje quirúrgico), y como resultado a menudo es necesario usar una fuente diferente de sangre:
La arteria renal, previamente ramificada de la aorta abdominal en el donante, a menudo es conectada con la arteria ilíaca interna o hipogastrica.
La vena renal, que previamente drenaba a la vena cava inferior en el donante, a menudo es conectada con la vena ilíaca externa.
El ureter del riñón implantado se une mediante sutura a la vejiga para drenar la orina formada.
Trasplante de riñón y páncreas
Ocasionalmente, el riñón es trasplantado junto con el páncreas. Esto es un hecho en pacientes con diabetes mellitus tipo I, en la cual la diabetes se debe a la destrucción de las células beta del páncreas y en la que ha causado la insuficiencia renal (nefropatía diabética). Casi siempre, se trasplantan órganos de donantes difuntos en estos casos. Solamente se han hecho algunos trasplantes (parciales) de donantes vivos. Para los individuos con diabetes e insuficiencia renal, las ventajas de un trasplante temprano de un donante vivo son aproximadamente iguales a los riesgos de la diálisis continua hasta que un riñón y un páncreas combinados estén disponibles de un donante difunto.
Estos procedimientos son comúnmente abreviados como sigue:

"trasplante SKP", para "trasplante riñón-páncreas simultáneo"
"trasplante PAK", para "trasplante de páncreas después del de riñón"
(Por contraste, "PTA" se refiere al "trasplante de páncreas solamente
El páncreas puede venir de un donante fallecido así como de uno vivo. Un paciente puede conseguir un riñón vivo seguido por un donante de páncreas en una fecha posterior (PAK, o páncreas después de riñón) o un páncreas-riñón combinado de un donante (SKP, riñón-páncreas simultáneo).
El trasplante sólo de las células islote del páncreas todavía está en la etapa experimental, pero se muestra prometedor. Esto implica tomar un páncreas de donante fallecido, romperlo, y extraer las células de islote que producen la insulina. Entonces, las células son inyectadas a través de un catéter en el receptor y ellas generalmente se alojan en el hígado. El receptor todavía necesita tomar inmunosupresores para evitar el rechazo, pero no se requiere ninguna cirugía. La mayoría de la gente necesita 2 ó 3 de tales inyecciones, y muchas no quedan totalmente libres de insulina.
Post operación
La cirugía del trasplante dura cerca de 3 horas. El riñón del donante será colocado en el bajo abdomen. Los vasos sanguíneos del riñón del donante serán conectados con las arterias y venas en el cuerpo receptor. Una vez hecho esto, la sangre vuelve a fluir a través del riñón, minimizándose el tiempo de isquemia. En la mayoría de los casos, el riñón pronto comenzará a producir la orina. Puesto que la orina es estéril, ésta no tiene ningún efecto en la operación. El último paso es conectar el uréter del riñón del donante con la vejiga del receptor.
El riñón nuevo normalmente comienza a funcionar inmediatamente después de la cirugía, pero dependiendo de la calidad del órgano éste puede tardar algunos días (riñón vago). La estancia habitual del receptor en el hospital está entre 4 y 7 días. Si se presentan complicaciones, se pueden administrar medicinas adicionales para ayudar al riñón a producir orina.
Las medicinas son usadas para suprimir el sistema inmune y evitar el rechazo del riñón del donante. Estas medicinas deben ser tomadas de por vida por el paciente. Hoy, el tratamiento más común de medicamentos es: tacrolimus, micofenolato, y prednisona. Algunos pacientes pueden tomar ciclosporina (la ciclosporina A inhibe la síntesis de ILK en los linfocitos T), rapamicina, o azathioprine, en lugar de los primeros
El rechazo agudo puede ocurrir en el 10% al 25% de las personas durante los primeros 60 días después del trasplante. El rechazo no significa la pérdida del órgano, sino que puede requerir un tratamiento adicional
Complicaciones
Actualmente el trasplante renal es el tratamiento de elección de la enfermedad renal crónica avanzada. Esto es así, porque los beneficios superan ampliamente los riesgos potenciales. No obstante, como en todo procedimiento médico, pueden aparecer complicaciones, tanto por la técnica quirúrgica como del funcionamiento del propio injerto o de la medicación inmunosupresora
Rechazo del trasplante, que puede ser hiperagudo, agudo, o crónico. El rechazo hiperagudo puede iniciarse en minutos o días,y en él se produce isquemia y trombosis microvascular como consecuencia del daño endotelial, requiriéndose una nefroctomía del injerto. El rechazo agudo se puede iniciar al cabo de semanas postintervención, con origen celular, por el infiltrado y la leucocitosis, y precisa de tratamiento con esteroides y anticuerpos monoclonales. El rechazo crónico se inicia al cabo de meses o años como consecuencia de una respuesta inmune humoral y celular. Cursa con atrofia tubular, glomerulopatía y aumento de la íntima arterial, y no tiene tratamiento, recomendándose el control regular de la tensión arterial del paciente.
Infecciones debidas a la disminución de las defensas del organismo que producen los fármacos inmunosupresores requeridos para disminuir el riesgo de rechazo:
Infecciones bacterianas de cualquier localización.
Infecciones virales, siendo los agentes más importantes el CMV, el VEB y el virus BK.
Infecciones por hongos.
Una tendencia discretamente mayor a padecer algunos tipos de cáncer, también como resultado del tratamiento inmunosupresor (incidencia del 3% en el primer año, y hasta el 50% a los quince años), siendo el más frecuente el cáncer de piel.
Uno de los más temidos (aunque muy infrecuente) es el desorden linfoproliferativo post-trasplante (o DLPT), una forma de linfoma de células B que se asemeja al linfoma de Burkitt.
Desequilibrios en los electrolitos, incluyendo el calcio y el fosfato, que pueden conducir, entre otras cosas, a problemas en los huesos.
Otros efectos secundarios de los medicamentos, incluyendo la inflamación y la ulceración gastrointestinales del estómago y del esófago, hirsutismo (excesivo crecimiento del pelo en un patrón masculino), pérdida del pelo, obesidad, acné, diabetes mellitus (tipo 2), hipercolesterolemia y otros.
Pronóstico
Estudios recientes han indicado que el trasplante de riñón es un procedimiento para alargar la vida. El paciente tipo vivirá entre 10 a 15 años más con un trasplante de riñón que permaneciendo en diálisis. Los años de vida ganados son más para pacientes más jóvenes, pero incluso los pacientes de 75 años, el grupo de edad más avanzada para el que hay datos, ganan un promedio de 4 años de vida con un trasplante de riñón. La calidad de vida aumenta, desapareciendo problemas relacionados con la diálisis como la restricción de líquidos, la dieta estricta, el cansancio, los calambres, la afonía...
El tiempo medio de vida de un riñón trasplantado es de entre 10 a 15 años. Cuando un trasplante falla un paciente puede optar por un segundo trasplante, y puede tener que volver a la diálisis por algún tiempo
Algunos estudios parecen sugerir que cuanto más tiempo haya permanecido un paciente en diálisis antes del trasplante, menos tiempo durará el riñón[cita requerida]. No está claro por qué ocurre esto, pero subraya la necesidad de remitir rápidamente a un programa de trasplante a un paciente una vez detectada la insuficiencia renal crónica. Idealmente, el trasplante renal debe producirse antes de que el paciente comience en diálisis.

Por lo menos tres atletas profesionales han regresado a sus deportes después de recibir un trasplante – Los jugadores del NBA Sean Elliott y Alonzo Mourning, Jonah Lomu, una leyenda del rugby neozelandés e Ivan Klasnić, un futbolista internacional croata.
Requisitos del trasplante de riñón
Los requisitos del trasplante de riñón varían de un programa a otro y de un país a otro. Muchos programas ponen límites en la edad (por ejemplo, la persona debe tener menos de 69 años de edad cuando se ingresa en la lista de espera) y requiere que la persona deba estar en buen estado de salud (aparte de la enfermedad del riñón).
Una enfermedad cardiovascular significativa, las enfermedades infecciosas terminales incurables (por ejemplo, sida) y el cáncer a menudo son criterios de exclusión del trasplante. Además, se comprueba que los candidatos serán muy cuidadosos con los tratamientos médicos postrasplante, ya que deberán tomar esa medicación de por vida porque es esencial para la supervivencia del trasplante. Pueden ser excluidas las personas con enfermedades mentales y/o con significativos problemas de abuso de sustancias.


DISFUNCION SEXUAL -MASCULINA
evaluar la incidencia de dos entidades englobadas en lo que se podría denominar "desórdenes sexuales" o "disfunción sexual", las cuales son la EYACULACIÓN PRECOZ y la DISFUNCION SEXUAL ERECTIL o IMPOTENCIA MASCULINA.

Eyaculación  precoz
La eyaculación precoz es una falta de control sobre el reflejo eyaculatorio; por tanto, es un trastorno de la fase del orgasmo durante la relación sexual. La gran mayoría de los hombres experimentaron una eyaculación precoz en algún punto de su vida sexual. 
En los casos más graves, el hombre eyacula antes de la penetración de su pareja o segundos después de hacerlo.
El proceso físico de la eyaculación requiere dos acciones secuenciales: la emisión y la expulsión. La emisión es el primer mecanismo e involucra la deposición del líquido seminal de los conductos deferentes, las vesículas seminales y de la glándula prostática a la uretra posterior.4 La segunda fase de la expulsión del semen incluye el cerrado del cuello de la vejiga seguido de contracciones rítmicas de la uretra por intermedio de los músculos pélvicos y del perineo y la relajación intermitente del esfínter externo de la uretra
Se cree que el neurotransmisor serotonina (5HT) tiene un papel central en modular la eyaculación. En varios estudios con animales, se ha demostrado que tiene un efecto inhibidor de la eyaculación modulando a través de ciertas áreas en el cerebro,6 involucradas en el control eyaculatorio, en especial el núcleo paragigantocelular.7 Se cree, por tanto, que los niveles bajos de serotonina en la hendidura sináptica en estas áreas en particular del cerebro podrían causar una eyaculación precoz. Esta teoría está apoyada por la efectiva acción del inhibidor selectivo de la recaptación de serotonina (ISRS), el cual incrementa los niveles de serotonina a nivel de las sinapsis, mejorando la eyaculación precoz.
Clasificación
La eyaculación precoz primaria se refiere a aquella que ha existido siempre, es decir, el individuo nunca ha controlado la eyaculación. La eyaculación precoz secundaria ocurre cuando se instaura en un momento determinado después de iniciarse la vida sexual del individuo.
A menudo, los adolescentes experimentan episodios de eyaculación precoz durante sus primeras relaciones sexuales, pero con el tiempo aprenden mejorar el control eyaculatorio. Debido a que hay una gran variabilidad entre el tiempo que le toma a un hombre eyacular y el tiempo en que ambos amantes deseen que dure su relación sexual, los investigadores han comenzado a formular una definición cuantitativa de la eyaculación precoz. La evidencia hasta ahora demuestra que hay un Tiempo Latente de Eyaculación Intravaginal3 (IELT, por sus siglas en inglés) promedio de seis minutos y medio en hombre de 18-30 años de edad en una relación sexual con un amante femenino.11 12
Si se define a la eyaculación precoz como un trastorno que se sitúa en un Tiempo Latente de Eyaculación Intravaginal (IELT) menor al percentil 2.5, se puede sugerir entonces que una eyaculación precoz es aquella que dura un IELT de dos minutos y medio.13 Sin embargo, se acepta el hecho de que hay hombres con un IELT menor a los 1,5 minutos que bien pudieran estar satisfechos con su ejecución y no reportarían una falta de control eyaculatorio, por lo que no serían diagnosticados de eyaculación precoz. Por otro lado, un hombre que tenga un IELT mayor de dos minutos podría presentarse con la percepción de que tiene poco control eyaculatorio, tener dificultades interpersonales a consecuencia de ello y sentirse apesadumbrado por la situación, lo que le encuadraría dentro del diagnóstico de eyaculación precoz.
Otros trastornos de la eyaculación incluyen:

Eyaculación retardada— la respuesta eyaculadora toma demasiado tiempo, si es que viene.14
Eyaculación retrógrada— el semen fluye de la próstata hacia la vejiga en vez de dispararse por el pene.15
Orgasmo seco— orgasmo inhibido en hombres
Causas
En una relación sexual normal, la excitación en el hombre aumenta progresivamente hasta la fase llamada "meseta", disfrutando de su placer sexual hasta el momento que de forma voluntaria llega a un clímax. El eyaculador precoz no puede permanecer en la fase de "meseta", sino que existe una excitación rápida y una eyaculación involuntaria y temprana. En muchos casos, la eyaculación precoz es un signo de una afección psicológica (ansiedad, nerviosismo, etc.) o emocional (culpabilidad, angustia, etc.) y en pocos casos es debido a un trastorno anatómico o fisiológico
 La eyaculación prematura neurológica puede conllevar asimismo a otras formas de disfunción sexual, o bien intensificar el problema subyacente, especialmente al crear ansiedad y zozobra relacionada con su rendimiento sexual.8 En otro contexto menos patológico, la eyaculación precoz puede deberse simplemente a un estado de extremo deseo y excitación sexual.
Otros estudios sugieren que los hombres jóvenes con parejas femeninas mayores en edad llegan al umbral eyaculatorio con más rapidez promedio que aquellos con parejas de la misma edad o más jóvenes. Asimismo, parece que existe una mayor incidencia de esta disfunción en varones cuya pareja sufre una inhibición del deseo sexual, debido al incremento del periodo de latencia entre cada relación sexual, factor intensamente relacionado con la eyaculación precoz
Tratamiento
Dependiendo de su severidad, la eyaculación precoz puede ser reducida considerablemente. Los tratamientos para los casos más leves se enfocan en entrenar gradualmente al paciente, mejorando su condicionamiento mental al sexo y el control de su estímulo erótico. En casos clínicos, se han presentado fármacos que retardan o eliminan la disfunción sexual. En contados casos se apela a la cirugía (neurotomía selectiva).
Medicamentos
Los antidepresivos inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS) han demostrado ser efectivos en retardar la eyaculación en hombres tratados por trastornos psiquiátricos.19 20 Se consideran a los ISRS como los más efectivos en el tratamiento farmacológico de la eyaculación precoz, entre ellos, paroxetina,19 fluoxetina y sertralina

En la percepción de la pareja el encuentro sexual debe darse de forma espontanea no planeada, sin presión de tiempo y dentro de un ambiente de confianza y seguridad. Esto se cumple al 100% en un tratamiento de uso continuo en donde la libertad de decisión está en la pareja y no en un fármaco de corta duración
Modificación conductual
La orientación y educación sexual es el primer paso para tratar la eyaculación precoz y tiende a ser multidisciplinario.23 La mayoría de los sexólogos prescriben una serie de ejercicios que permiten que el paciente recobre el control eyaculatorio. Aunque la intención de los ejercicios es para pacientes con eyaculación precoz, otros hombres pueden servirse de los ejercicios con el fin de intensificar sus vidas sexuales. Uno de los ejercicios más comunes es el llamado Parar y Continuar.
La técnica tiene sus variedades, aunque el propósito es el mismo: hacer que el hombre se acostumbre a mantener una erección por un extendido período, a medida que se incremente gradualmente su tolerancia sexual. Un 95% de los sujetos expuestos a estos ejercicios logran aprender a controlar la eyaculación entre 5 y 10 minutos.14 Al hacer estos ejercicios, el hombre logra una erección por su propia estimulación o masturbación. Una vez conseguida la erección, se detiene la estimulación hasta que pierde la erección de su pene. 
reanuda la estimulación erógena para lograr erecciones simultáneas. Gradualmente, por un período de varias semanas, logra estimularse por períodos más extensos, eventualmente ganando autocontrol eyaculatorio. Para que la técnica tenga éxito, el sujeto debe evitar desanimarse si, en el proceso, eyacula con mucha rapidez. En lugar de ello se recomienda que use su respuesta sexual humana para aprender cómo variar su técnica de manera que consiga el mejor y más sostenido beneficio.
La ayuda y colaboración de la pareja es esencial para superar el problema de la eyaculación precoz. La comunicación abierta entre la pareja evita conflictos conyugales. Por otro lado, la participación de la pareja en el proceso terapéutico está indicada y es tan importante que se convierte en un instrumento esencial para garantizar el éxito del tratamiento. 
Sin el apoyo emocional y la comprensión de parte de su pareja, el sujeto tiene pocas probabilidades de lograr el nivel de relajación requerido para la gratificación sexual. Tanto el hombre como su pareja podrían comunicar sus sentimientos abiertamente y con sensibilidad.
 El sujeto debería aprender a complacer sexualmente a su pareja, mientras logran sobreponerse de su eyaculación precoz. En la eyaculación precoz la pareja tendrá que apoyarlo para que de este modo no se sienta solo y sin confianza
En el caso de consulta por eyaculación precoz de un hombre solo sin pareja, se acostumbra a seguir las mismas técnicas terapéuticas. El fin es el mismo: conseguir la capacidad de autocontrol en la medida que el hombre se conoce mejor a sí mismo y a su propia respuesta sexual, librándose de temores, vergüenzas, complejos de inferioridad y aumentando su autoestima
Algunos terapistas sugieren el uso de dispositivos diseñados para cubrir parte del pene durante la penetración, minimizando la estimulación del hombre sin reducir la estimulación y satisfacción vaginal o anal de su pareja. Otros sexólogos añaden a la terapia ciertas posiciones sexuales que tienden a permitir una mayor duración del acto sexual incluyendo la penetración duradera de la pareja del paciente.
Excepciones
Hay individuos que tienen la capacidad de mantener una erección sin dificultades, incluso después de eyacular
Aunque estudios científicos han afirmado y demostrado que "pensar en otras cosas" a la hora de tener relaciones sexuales no retrasa la eyaculación, hay individuos que, al igual que pueden mantener una erección después de eyacular, puede funcionar en ellos esta técnica, que consiste en pensar cosas no eróticas, como la tabla de multiplicar, una anécdota o recordar cosas.
Aunque son excepciones, hay casos de personas que pueden tener alguna de estas dos habilidades como eyaculadores precoces.

DISFUNCIÓN SEXUAL FEMENINA

QUÉ ES?
La disfunción sexual femenina es un trastorno que se produce cuando hay un cambio significativo en el comportamiento sexual habitual de la mujer. Disminuyen o incluso desaparecen los pensamientos y fantasías sexuales y se posponen o se evitan las relaciones. Además, existe una incapacidad para disfrutar y esto afecta a la calidad de vida y a las relaciones personales. En general, las cuatro áreas en las cuales las mujeres tienen dificultades son: el deseo, la excitación, el orgasmo y el dolor asociado al coito.
TIPOS DE DISFUNCIÓN SEXUAL FEMENINA
Disfunciones del deseo sexual hipoactivo:
Algunas mujeres pueden sentir la falta de deseo en ciertos momentos de su vida, por ejemplo, durante el embarazo y el parto, la lactancia y la menopausia, y en periodos de crisis o enfermedades. Para otras, esta situación puede volverse crónica. Los síntomas son la falta de interés en iniciar o participar en actos sexuales, falta de receptividad a la actividad sexual y la ausencia de pensamientos sexuales o fantasías.
Causas de la pérdida de deseo:

Físicas: las intervenciones quirúrgicas, desarreglos hormonales y ciertas enfermedades como la diabetes, cardiopatías, esclerosis múltiple, enfermedad de Parkinson y la depresión.
Otros factores: los cambios en los métodos anticonceptivos, cansancio, estrés, cambios de humor, obesidad, la relación con la pareja, episodios sexuales traumáticos y el consumo excesivo de bebidas alcohólicas y drogas. La falta de tiempo también puede provocar una pérdida del deseo sexual. Asimismo, se puede deber a la rutina sexual o a algo en la pareja que produce rechazo
Tratamiento:
No hay ningún tratamiento válido y efectivo para todas las mujeres, por tanto, un buen conocimiento de la naturaleza del problema es fundamental para tratar a cada mujer. En principio se necesita una historia clínica detallada que incluya el aspecto médico sexual y social
Dependiendo del tipo de problema puede hacerse un reconocimiento (con tu consentimiento) y extraer una muestra de sangre para analizar los niveles hormonales. Otras pruebas pueden incluir un análisis de orina y medir la tensión arterial, las cuales pueden revelar diabetes o hipertensión, ambas posiblemente relacionadas con la disfunción sexual. Las opciones básicas de tratamiento son las terapias sexual, psicosexual y farmacológica
Terapia farmacológica: está basada en parches transdérmicos de testosterona que liberan gradualmente dosis muy bajas de la hormona, lo que mantiene niveles estables de la misma y reduce los efectos secundarios (acné, vello corporal) asociados a otros sistemas de administración como las inyecciones
Los citados parches han probado que aumentan en más de un 50 por ciento tanto la actividad sexual, como el deseo sexual en mujeres con menopausia quirúrgica. Además, hay mejoras también en la excitación, el orgasmo y el placer
Trastorno de excitación sexual
Durante la excitación sexual se dan una serie de cambios físicos. El clítoris (la parte sensible de los genitales exteriores que responde a las caricias) se agranda debido a la entrada de sangre.
 La estructura interna de la vagina también se alarga e hincha en su parte superior para acomodar la penetración. Otro cambio es el incremento de la lubricación de la vagina. Esto también facilita la penetración y ayuda a evitar cualquier sensación de incomodidad durante el coito. La excitación no sólo es corporal sino también mental.
Factores que pueden dificultar la excitación: Un problema físico puede dificultar o impedir que esto ocurra si existe algo que interfiera con el flujo de sangre o las terminaciones nerviosas en la zona genital.
Las causas podrían ser la diabetes, enfermedades coronarias o aterosclerosis. Otro factor son las lesiones espinales ya que pueden interferir con los mensajes que se envían desde los órganos genitales al cerebro.
Se requiere una adecuada cantidad de hormonas para hacernos sentir sexualmente excitados. El problema físico en muchos casos está acompañado de otros como la falta de interés sexual. Esto puede deberse a un problema como la escasa o inadecuada estimulación por parte de la pareja.
 Dolor asociado al coito
Tipos de dolor o dispareunia:
 Dispareunia profunda: Las causas principales pueden incluir enfermedades inflamatorias de la pelvis, cirugía ginecológica o pélvica, radioterapia para tumores ginecológicos, tumores uterinos o vaginales y fibroides, endometriosis (engrosamiento de la pared de la matriz), infecciones del tracto urinario, quistes de ovario, falta de lubricación o alguna infección de transmisión sexual
También puede ser la consecuencia de una determinada postura durante el coito en la que la penetración sea mayor.
 Dispareunia leve: es común y tiene muchas causas. Los síntomas pueden ser el escozor o ardor y la zona puede estar inflamada e irritada
Este dolor puede también sentirse en otros momentos además de durante el coito, por ejemplo, durante actividades como caminar, correr o montar en bicicleta. Cualquier problema dermatológico también puede afectar a la zona alrededor de la vagina como eczema, verrugas, psoriasis y liquen escleroso, que hace que la piel se retraiga y se haga más frágil. Otras causas pueden ser herpes y úlceras vaginales
La intolerancia a los espermicidas y los condones de látex, así como ciertos jabones, también pueden producir irritaciones
Vaginismo: Suele considerarse una respuesta condicionada y que puede estar relacionada con la anticipación de dolor en el coito.
Tipos de vaginismo:

Vaginismo primario: Cuando la mujer nunca ha experimentado la penetración vaginal.
Vaginismo secundario: Cuando la mujer ha tenido experiencia de penetración pero lo ha desarrollado posteriormente.
Causas: la creencia de que la vagina es demasiado pequeña, sentimientos negativos sobre el sexo y la sexualidad, abuso sexual previo, traumas vaginales (como el parto), un primer coito doloroso, problemas en la relación, miedo a quedarse embarazada y creencias religiosas estrictas.
Tratamientos: Existen soluciones efectivas para tratar el vaginismo. La mayoría incluye el tratamiento terapéutico por parte de un psicólogo o sexólogo. La terapia sexual ha demostrado gran efectividad en los casos de vaginismo.

infertilidad masculina

hombre tiene dificultades en hacer que una mujer quede embarazada después de haberlo intentado por lo menos por un año. La in fertilidad masculina puede ser causada por problemas físicos, hormonales, por el estilo de vida o factores ambientales.

Alrededor de un tercio de las veces, la in fertilidad es por un problema con el hombre. Una tercera parte, es un problema de la mujer. A veces, no se puede encontrar una causa.
La infertilidad es una enfermedad que imposibilita concebir un hijo naturalmente o de llevar un embarazo a término después de 7 meses de vida sexual activa
El Consejo Internacional de Difusión de Información sobre Infertilidad considera que una pareja es infértil si:

No han concebido después de más de 12 meses de mantener relaciones sexuales sin protección, o después de 6 meses si la mujer tiene más de 35 años de edad. La duración reducida para mujeres de más de 35 años se debe al rápido decline de la fertilidad a partir de esa edad, por lo que debería solicitarse ayuda más rápidamente.
No puede llevarse el embarazo a término.
La infertilidad afecta aproximadamente al 15% de las parejas. Aproximadamente el 21% de los casos se deben a un factor masculino, 33% se deben a un factor femenino, 40% es de tipo mixto y el resto (6%) es por causas inexplicables
Cuando es posible encontrar la causa, los tratamientos incluyen medicamentos, cirugía o tecnologías de reproducción asistida. Afortunadamente, dos tercios de las parejas tratadas por infertilidad pueden tener bebés
Causas de la infertilidad
Un 80% de los casos de esterilidad femenina se debe principalmente a:

 Edad avanzada: a partir de los 35 años el potencial reproductivo disminuye y después de los 40 años, la posibilidad de embarazo es menor del 10%.
 Factor tubo-peritoneal: cuando las trompas de Falopio se encuentran con algún tipo de lesión.

 Endometriosis: cuando el tejido uterino se encuentra fuera del útero
Otros factores de riesgo: miomas; enfermedades de transmisión sexual; enfermedades crónicas, como diabetes, cáncer, enfermedad de tiroides, asma o depresión. Toma de medicación como antidepresivos.
30% causas masculinas: alteraciones en el ámbito testicular, obstrucción de conductos, patologías en la próstata, alteraciones en la eyaculación o erección y alteraciones en el semen.

• 30% causas femeninas: menopausia precoz, endometriosis, obstrucciones o lesiones de las trompas de Falopio, anomalías uterinas y cervicales o problemas ovulatorios.
20% causas mixtas o combinadas: en las cuales los dos miembros de la pareja son responsables.

 Un 20% llega a ser una causa inexplicable, ya que la causa no se ha podido indentificar.
Que tipo de anomalías se producen en los  espermatozoides 
Los espermatozoides pueden presentar anomalías en su movimiento (astenozoospermia), en su forma (terazoospermia) o su vitalidad (necrozoospermia).
Cuales son las causas de la poca producción de espermatozoides en los testículos 
Sus causas fundamentales pueden hallarse a nivel de las glándulas del cerebro (hipófisis o hipotálamo) que producen las hormonas que regulan la formación de espermatozoides, a alteraciones genéticas (síndrome de Kinefelter, alteraciones de los genes contenidos en el cromosoma Y que regulan la formación de los espermatozoides) o por una gran cantidad de problemas de los testículos, como falta de desarrollo, desarrollo anómalo o falta de descenso en la bolsa
Que análisis se lleva acabo para determinar la infertilidad masculina
Para estudiar la fertilidad masculina se lleva a cabo un análisis donde se testea el número, actividad y forma de los espermatozoides. Un resultado idóneo para concebir es tener más de 39 millones de espermatozoides en el eyaculado con al menos 32% de espermatozoides con movimiento progresivo y al menos un 4% de formas normales. Cuando se tienen cantidades menores la probabilidad de embarazo desciende considerablemente
Porque se produce la anovulación?
Entre los factores determinantes de esta situación estarían el estres, la pérdida o ganancia de peso importante, excesiva producción de prolactina (hormona encargada de producir la leche materna) y los ovarios poliquísticos que merecen una mención especial por su complejidad y frecuencia.Aproximadamente un 35% de mujeres en algún momento de su vida presenta anovulación. El origen de la alteración hormonal puede estar en el hipotálamo, hipófisis, o en el ovario mismo.
Que son ovarios poli quísticos
Este término hace referencia al incremento del número de pequeños quistes (folículos antrales) en la superficie del ovario al analizarlo en las ecogragías.
Existe un gran número de mujeres con OP que no tienen problemas de ovular y quedarse embarazada.

Sin embargo, algunas de estas mujeres con este patrón ecográfico característico reúnen además la condición de Síndrome de Ovarios poliquísticos (SOP). Estas mujeres presentan ciclos menstruales irregulares o incluso ausencia de menstruación, por lo tanto tendrán problemas para quedarse embarazadas por la falta de ovulación.
Que es la endometriosis
Su nombre deriva de la palabra endometrio, que es el tejido que reviste el útero en su interior, y que se descama cada mes con la menstruación. La endomestriosis consiste en la presencia de este tejido endometrial fuera de su localización habitual que es dentro del útero. Su localización más frecuente es en los ovarios, trompas de Falopio, ligamentos que sustentan el útero, y revestimiento de la cavidad pélvica o abdominal. 
Es un tejido sensible a los cambios hormonales que se producen con la menstruación, y de ahí los síntomas que produce. Si bien algunas pacientes pueden no tener síntomas, lo más frecuentes son dolor e infertilidad.
El dolor puede estar relacionado exclusivamente con el momento de la menstruación, pero también puede haber síntomas gastrointestinales o urinarios, si estos implantes endomestriósicos invaden otras estructuras como intestino, vejiga, o recto. La infertilidad relacionada con la endometriosis puede derivar de los cambios que ocurren en la anatomía pélvica de estas pacientes durante los ciclos menstruales. 
Puede provocar obstrucción de las trompas o formación de quistes ováricos endometriósicos, que en ocasiones precisarán cirugía, con la consecuente pérdida de tejido ovárico y disminución de la fertilidad. 
Existen tratamientos tanto médicos como quirúrgicos, y en muchos casos la obtención de un embarazo puede frenar o mejorar la evolución de la enfermedad.
Tratamiento
El tratamiento de la infertilidad por lo general comienza con la medicación. También se puede recurrir a técnicas de reproducción asistida, como la inseminación artificial o la fecundación in vitro (FIV). Otras técnicas son por ejemplo la tuboplastia, la incubación asistida 
Infertilidad combinada
En algunos casos, tanto el hombre como la mujer pueden ser infértiles o subfértiles, y la infertilidad en la pareja se presenta como una combinación de estas condiciones. En otros casos, se sospecha que la causa es inmunológica o genética; puede que ambas personas sean independientemente fértiles pero la pareja no puede concebir junta sin asistencia

domingo, 29 de junio de 2014


Incontinencia urinaria
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La incontinencia urinaria consiste en la pérdida involuntaria de orina. El afectado tiene una necesidad imperiosa y repentina de orinar pero es incapaz de retener la orina. Los escapes pueden producirse al estornudar, reír, realizar algún esfuerzo o ejercicio físico. Supone un problema higiénico, social y psíquico, ya que influye en la actividad cotidiana del enfermo y reduce su calidad de vida. La incontinencia no es una enfermedad en sí misma, sino la consecuencia de una alteración en la fase de llenado vesical que se presenta en numerosas enfermedades
CAUSAS
Puede manifestarse a cualquier edad y en ambos sexos. Sin embargo, es más frecuente en las mujeres que en los hombres. La incontinencia se produce cuando la presión dentro de la vejiga es superior a la presión en la uretra. Este trastorno puede deberse a una hiperactividad del detrusor que, en algunos casos, es motivada por un problema neurológico; por una alteración del esfínter externo y de los músculos del suelo pélvico; por el fallo del esfínter interno por relajación inapropiada o lesión orgánica, o por un daño neuronal.
TIPOS DE INCONTINENCIA URINARIA
Incontinencia urinaria de esfuerzo: la pérdida de orina se produce al realizar cualquier movimiento o actividad física. La risa, el estornudo, el deporte, la carga de objetos pesado o el mero hecho de ponerse en pie o agacharse puede provocar escapes de orina que van desde unas gotas hasta un chorro. Afecta a más de un millón de mujeres. El origen de esta incontinencia se encuentra en la uretra, que en la mujer es corta y está en la vejiga y en los genitales externos. El esfuerzo físico, aunque sea leve, provoca un aumento de la presión en el abdomen y en la vejiga, pero no es transmitida a la uretra, lo que desencadena la incontinencia. El embarazo y la edad provocan una pérdida de elasticidad y de tensión en el suelo pélvico, por lo que la vejiga y la uretra caen y sus mecanismos de continencia sólo son efectivos en reposo. Este tipo de incontinencia no está asociada a la necesidad de orinar.

Incontinencia urinaria de urgencia:
Consiste en la pérdida involuntaria de orina asociada a una necesidad imperiosa y repentina de orinar. Por lo tanto, existe una consciencia previa. El origen de esta incontinencia se encuentra en el detrusor. Se pueden distinguir dos tipos de incontinencia urinaria de esfuerzo


Sensitiva: es provocada por un aumento de los impulsos sensitivos desde los receptores de tensión/presión que se encuentran en las paredes de la vejiga. Aparece una sensación temprana de plenitud y urgencia por orinar. Puede estar asociada a enfermedades.
Motora: la pérdida de orina es motivada por una hiperactividad del detrusor, es decir, un fallo en la inhibición motora del reflejo de la micción. Está causada, principalmente, por mecanismos psíquicos, esfuerzos u obstrucción


Incontinencia urinaria mixta:
La pérdida de orina se produce por un hiperactividad del músculo detrusor y un trastorno en los mecanismos esfinterianos. En este caso, la incompetencia del cuello vesical permite la entrada de orina en la uretra proximal. Como consecuencia, el detrusor entiende que se ha iniciado la micción y libera el reflejo que produce su contracción

Incontinencia urinaria por rebosamiento

la pérdida de orina se produce porque la vejiga se encuentra distendida por obstrucción e imposibilidad de vaciado. Se distinguen dos causas de incontinencia urinaria por rebosamiento


Orgánica: En este caso la vejiga se encuentra distendida por una obstrucción que impide el paso de la orina y es incapaz de vaciarse. Cuando la vejiga ya no puede distenderse más se produce el rebosamiento. Los tumores prostáticos y la hipertrofia benigna de próstata son las principales enfermedades que originan este tipo de incontinencia. 
Neurológica:
Un daño neurológico del núcleo parasimpático medular o del nervio pélvico provoca que el detrusor no tenga fuerza. Generalmente es motiva por lesiones medulares, esclerosis múltiple o intervenciones quirúrgicas que afectan al nervio pélvico.


Incontinencia urinaria de causa psicógena:
Está asociada a estímulos externos que afectan a los sentidos (frío o agua); a emociones fuertes y repentinas (miedo, angustia o placer); o a fobias y manías

Incontinencia urinaria de causa neurológica:


Engloba las alteraciones de la dinámica miccional que se originan en el sistema nervioso. En su desarrollo influyen los accidentes cerebrovasculares, la esclerosis múltiple, la enfermedad de Parkinson y las lesiones medulares.

DIAGNÓSTICOS
En primer lugar debe confirmarse que se trata de una pérdida de orina totalmente involuntaria y objetivamente demostrable. Para establecer un diagnóstico correcto hay que establecer los factores externos y los trastornos de las vías urinarias que originan la incontinencia. Será necesaria una exploración física minuciosa que incluya un examen de la sensibilidad perianal, y estudios analíticos, radiológicos y urodinámicos


Deben tenerse en cuenta los antecedentes personales y las enfermedades concomitantes, como las patologías neurológicas, enfermedades sistémicas con repercusión sobre el sistema nervioso central, y las intervenciones previas que hayan afectado al tracto urinario (uretrotomías, resección transuretral de próstata, etc.), al abdomen y pelvis (resección abdominoperineal de colon o histerectomías), y a la columna vertebral (descompresiones o laminectomías).

Asimismo, hay que controlar la medicación que toma el enfermo, ya que algunas sustancias pueden desencadenar o agravar la incontinencia. Junto a los análisis de sangre se pueden realizar otras pruebas complementarias:
Radiografía simple de abdomen: permite diagnosticar la litiasis vesicular que causa la incontinencia urinaria de urgencia, sobre todo en pacientes con hipertrofia benigna de próstata
Urografía intravenosa: sirve para valorar la morfología y el correcto funcionamiento de las vías urinarias altas.
Ecografía vesicoprostática: diagnostica la litiasis y los tumores vesicales, medir la próstata y determina su obstrucción. 
Estudios urodinámicos: evalúan la actividad funcional del tracto urinario inferior en la fase de llenado y vaciado vesical.
TRATAMIENTOS
Medidas higiénico dietéticas: los afectados deben controlar los líquidos que toman para evitar la formación excesiva de orina. Existen alimentos que son diuréticos, como algunas frutas y verduras

También es importante la forma en la que se toman: las sopas, los guisos y los alimentos hervidos aportan más líquidos que los asados y fritos. Entre los líquidos que favorecen la formación de orina se encuentran el agua, la leche, el alcohol y las infusiones. Se debe distribuir mejor el horario de la toma de bebidas, bebiendo más durante la mañana y disminuyendo paulatinamente las bebidas conforme avanza el día. En el caso de los niños con enuresis, es aconsejable adelantar la hora de la cena.

Tratamiento farmacológico: el objetivo del tratamiento farmacológico es conseguir que la vejiga sea capaz de distenderse sin contraerse durante el llenado y que la uretra se mantenga cerrada durante el llenado. Los fármacos más utilizados son los anticolinérgicos, sustancias que, al disminuir la capacidad contráctil del detrusor, aumentan la tolerancia del llenado vesical y la continencia

Son útiles en las contracciones involuntarias del detrusor no neurológicas, la incontinencia mixta y la hiperreflexia del detrusor. Su eficacia está demostrada en cuanto al alivio de los síntomas, pero sus efectos secundarios, fundamentalmente la sequedad de boca, la taquicardia y la excitación, son muy severos en algunos pacientes, que en ocasiones deben abandonar el tratamiento. Están contraindicados en los enfermos con glaucoma y arritmias cardiacas. Entre los anticolinérgicos más comunes se encuentran la oxibutinina, el flavoxato, la propantelina, la metantelina y el cloruro de trospio


Cirugía: existen diferentes soluciones quirúrgicas según el tipo de incontinencia, las características de la vejiga y la uretra. 


Entrenamiento de la vejiga: los pacientes recuperan el control de la vejiga aprendiendo a resistir el impulso de salida de la misma y contribuyendo de esta manera a aumentar la capacidad de la vejiga. Esto se consigue mediante ejercicios que desarrollan la musculatura del suelo pélvico. 

También es importante hacer referencia a la Enuresis. Aunque este término se refiere a la pérdida involuntaria de orina en general, en la actualidad se utiliza para definir la incontinencia nocturna durante el sueño. Se manifiesta especialmente en niños, siendo más frecuente en el sexo femenino. En su aparición influyen los siguientes factores: hereditarios, ansiedad, alteraciones psicológicas, inmadurez cerebral, profundidad del sueño, patología funcional y orgánica. En definitiva, existen muchas teorías sobre el origen de esta incontinencia urinaria, aunque ninguna es del todo concluyente. Para tratar este trastorno hay que realizar un análisis de los rasgos sociales y biológicos del niño, así como de la actitud y la disposición de los padres. Casi todos los casos de enuresis se resuelven con el tiempo y los afectados no sufren ninguna alteración de la personalidad. Su capacidad intelectual es igual que la de los demás niños.
La incontinencia en ancianos
Es otro de los trastornos más comunes e incapacitantes en los ancianos. Afecta a más del 15 por ciento de los mayores de 65 años no institucionalizados y al 35 por ciento en los hospitales. Cuanto mayor sea la incapacidad física o psíquica, más aumenta este trastorno. En estos casos al fallo en el control de la micción se unen muchas causas de incontinencia: los cambios fisiológicos, y el deterioro neurológico y del sistema nervioso central. Esta población se ve especialmente afectada por la incontinencia urinaria, llevándoles a limitaciones importantes e incluso al aislamiento social y familiar. Para combatir este problema se pueden administrar fármacos, aplicar cirugía o medios paliativos que les permitan continuar con sus actividades cotidianas y mejorar su calidad de vida.

Tumores genitales 

Tumores genitales masculinos
Subcategorías


Cáncer de próstata
Cáncer de testículo
Cáncer de pene

Eritroplasia de Queyrat

Papulosis Bowenoide

Seminoma

Tumor de los cordones sexuales


Tumores genitales femeninos

Cáncer cervical
Cáncer de endometrio
Cáncer de ovario
Cáncer de vagina
Cáncer epitelial del ovario
Cáncer uterino
Coriocarcinoma
Tecoma (medicina)
Tumor de células de la granulosa
Tumor de Krukenberg

Tumor de los cordones sexuales

Se denomina cáncer de próstata al que se desarrolla en uno de los órganos glandulares del sistema reproductor masculino llamado próstata. El cáncer se produce cuando algunas células prostáticas mutan y comienzan a multiplicarse descontroladamente. Éstas también podrían propagarse desde la próstata a otras partes del cuerpo, especialmente los huesos y los ganglios linfáticos originando una metástasis.

Esta afección puede causar dolor, micción dificultosa, disfunción eréctil, entre otros síntomas.

La enfermedad se desarrolla más frecuentemente en individuos mayores de 50 años. Es el segundo tipo de cáncer más común en hombres. Sin embargo, muchos hombres que desarrollan cáncer de próstata nunca tienen síntomas, ni son sometidos a terapia. Diversos factores, incluyendo la genética y la dieta, han sido implicados en su desarrollo, pero hasta la fecha (2005), las modalidades de prevención primaria conocidas son insuficientes para eliminar el riesgo de contraer la enfermedad.


En un estudio de la Universidad de Islandia llevado a cabo durante cinco años, se determinó que los trastornos del sueño pueden tener una influencia en el padecimiento de la enfermedad, aunque no probaron relaciones del tipo causa - efecto. De acuerdo al estudio, los hombres con trastornos de sueño tienen una propensión de hasta el doble de probabilidad de desarrollar la enfermedad en comparación a aquellos hombres sin los mismos trastornos.


La detección se lleva a cabo principalmente por la prueba en sangre del antígeno prostático específico, llamado PSA (acrónimo inglés de prostate-specific antigen) o por exploración física de la glándula prostática (tacto rectal). Los resultados sospechosos típicamente dan lugar a la posterior extracción de una muestra tisular de la próstata (biopsia), que es examinada en microscopio.

El tratamiento puede incluir cirugía, radioterapia, quimioterapia, o bien una combinación de todas. La edad y el estado de salud general del afectado, tanto como el alcance de la diseminación, la apariencia de los tejidos examinados al microscopio y la respuesta del cáncer al tratamiento inicial, son vitales en la determinación del resultado terapéutico.

Neoplasia intraepitelial prostática
Algunos médicos creen que el cáncer de próstata procede de una lesión llamada neoplasia intraepitelial prostática (PIN). La PIN comienza a aparecer en los hombres a partir de los 20 años. Casi el 50% de los hombres que tienen PIN alcanzan los 50 años. En esta situación hay cambios de apariencia microscópica (tamaño, superficie, etc.) de las células de la glándula prostática. Estos cambios son clasificados como de bajo grado, lo que significa que se parecen bastante a las células normales, o de alto grado, lo que significa que son células muy alteradas y diferentes de las células normales. Si se diagnostica un PIN de alto grado por biopsia, existe de un 30 a 50% de posibilidades de padecer también un cáncer de próstata. Por esta razón, los varones diagnosticados de un PIN de alto grado, son seguidos muy de cerca con biopsias de próstata periódicamente.

Localización
El cáncer de próstata tiende a ser multifocal y con frecuencia afecta a la cápsula glandular. Al contrario que la hipertrofia benigna de próstata (HBP), el cáncer de próstata predomina en la periferia de la próstata. Ambas características (multifocal y periférico) hacen que la resección transuretral (RTU) NO sea una forma de terapia curativa.


Prevención

La información actual sobre los factores de riesgo del cáncer de próstata sugiere que algunos casos pueden ser prevenidos. Un posible factor de riesgo que puede ser cambiado es la dieta, existiendo relación, por ejemplo, entre el consumo de polifenoles del vino tinto y una menor incidencia de este tipo de cáncer.Ignacio Romero Cagigal et alii. «Dieta y cáncer de próstata» (en español). Cabe disminuir el riesgo de padecer este cáncer consumiendo una dieta baja en grasas y rica en verduras, frutas y cereales.


Parece que las vitaminas y los suplementos minerales pueden disminuir el riesgo de padecerlo. El mineral selenio puede reducir asimismo el riesgo. De todas formas, hay que consumir los suplementos vitamínicos con precaución. Es más recomendable una dieta ricamente variada con predominio de alimentos de origen vegetal que animal, que contienen todos estos micronutrientes y que actúan positiva y sinérgicamente.

El Prostate cancer prevention trial es un ensayo clínico, que ha reclutado a más de 18.000 hombres mayores de 50 años, para determinar el efecto protector de una sustancia llamada finasterida, capaz de proteger la próstata de las hormonas masculinas, pudiendo reducir el riesgo de cáncer. A pesar de las expectativas creadas, la utilización de finasteride se asoció a una mayor frecuencia de efectos adversos de tipo sexual. Además, se observó que el grupo tratado con el medicamento mostró una mayor tasa de cáncer de próstata más agresivos , un efecto científicamente plausible . Cabe señalar, por último, que la prevalencia de cáncer prostático entre aquellos que tomaron placebo estaba muy por encima de lo esperado, obligando así a dudar de los resultados y aplicabilidad de dicho estudio.

Parece que los antinflamatorios no esteroideos, como la aspirina y el ibuprofeno, tomados diariamente se asocian con una menor incidencia de cáncer de próstata en varones de 60 años o más, de acuerdo con algunos estudios.3

La oxitetraciclina (terramicina) es un antibiótico especializado en la cura de infecciones; ha demostrado ser muy útil en pacientes con inflamación de primer grado (cuando ya presentan pequeñas piedras que generan dolor y sangrado). Es importante que esto ocurra antes de cualquier cirugía.
Detección precoz
A menudo puede ser detectado precozmente con la prueba del antígeno prostático específico (PSA) en sangre. También puede detectarse el cáncer de próstata precozmente cuando se realiza un tacto rectal. Debido a que la glándula prostática se localiza justamente delante del recto, con el tacto rectal se puede apreciar si hay nódulos o áreas de consistencia dura (leñosa) en la próstata que indican a menudo que existe un cáncer. Si estas pruebas se realizan anualmente de rutina y alguno de los resultados fuera anormal, tenemos la probabilidad de diagnosticar un cáncer en estado precoz.
Antígeno de Cáncer de Próstata-2
Antígeno de Cáncer de Próstata-2
El Antígeno de Cáncer de Próstata-2 o APCP-2 es el más reciente descubrimiento realizado en la Universidad Johns Hopkins en Baltimore. Se trata de una proteína que se encuentra presente en el 90% de los casos estudiados donde se confirmaba cáncer de próstata y en el 98% de los casos donde éste se había propagado más allá de ésta, quedando un relativo nivel de falsos negativos en comparación con la prueba del Antígeno Prostático. Por otro lado, presenta un bajo índice de falsos positivos, dado que tiene un 97% de acierto cuando se trata de verificar que un paciente no sufre de cáncer de próstata. 

Antígeno prostático específico
El antígeno prostático específico (PSA) es una sustancia proteica sintetizada por la próstata normal y cuya función es la disolución del coágulo seminal. Su producción depende de la presencia de andrógenos y del tamaño de la glándula prostática. Prácticamente es una proteína de síntesis exclusiva en la próstata. Una pequeñísima parte de este PSA pasa a la circulación sanguínea y es precisamente este PSA que pasa a la sangre el que se mide para el diagnóstico, pronóstico y seguimiento del cáncer de próstata. Los niveles en sangre de PSA en los varones sanos son muy bajos, del orden de millones de veces menos que el semen, y se elevan en la enfermedad prostática. Los valores de referencia para el PSA sérico varían según los distintos laboratorios, aunque normalmente éstos se sitúan en 4 ng/mL. El punto de corte de los niveles normales también aumenta según la edad del paciente. De esta forma, unos niveles de PSA séricos de 4 ng/mL pueden considerarse elevados en una persona de 50 años y ser normal en una de 80 años. Los niveles de PSA oscilan de forma aleatoria del orden de un 15% en un mismo individuo. Así, un análisis de PSA de 3 ng/mL se puede repetir en otra ocasión y podría dar un resultado de 3,2 ó 2,8 ng/mL de forma natural. En un paciente hospitalizado, los niveles pueden disminuir hasta un 50%. Aunque el PSA es más abundante en el semen, una pequeña proporción se encuentra también en la sangre. La mayoría de los hombres tienen niveles de PSA por debajo de 4 nanogramos por mililitro de sangre. El nivel de PSA sérico es la prueba más sensible para detectar precozmente el cáncer de próstata, ya que se eleva en el 65% de los casos aproximadamente.
Tacto rectal
Aunque el tacto rectal es menos efectivo,que la prueba del PSA en sangre, para detectar cáncer de próstata,en etapa inicial,(localizado)es indispensable,que se realice como parte del examen físico, porque a veces se pueden palpar,nódulos,induraciones irregularidades o asimetrias en pacientes que tienen niveles normales de PSA,y que requeririan de una biopsia, para descartar o confirmar la presencia de un cáncer prostático. Por esta razón, las guías de la American Cancer Society recomiendan el uso conjunto, tanto del tacto rectal como de la prueba del PSA en sangre para una detección precoz. El tacto rectal también se utiliza cuando se sabe que se tiene un cáncer de próstata, para clasificación del estado de la enfermedad y determinar, clínicamente, si el cáncer ha sobrepasado los límites de la glándula prostática o detectar recidivas después de un tratamiento.

Ecografía prostática trans rectal
Se debe realizar cuando el tacto rectal es positivo o cuando el PSA esté elevado.Y ser ordenada conjuntamente con la biopsia transrectal de próstata. Este procedimiento,se lleva a cabo ambulatoriamente. Actualmente se realiza bajo anestesia(sedacion)y requiere de preparación previa,(antibioticos y enemas). La ecografía transrectal es el método más empleado para guiar la aguja que extraera la muestra de tejido para la biopsia de la próstata. Los tumores de próstata y el tejido prostático normal ocasionalmente, reflejan ondas de sonido diferentes,los tumores,cuando se detectan ecograficamente aparecen como imágenes hipoecoicas por lo general alojadas en la periferia de la glándula. Sin embargo la mayoría de los tumores prostaticos son isoecoicos, o sea no se diferencian del tejido normal prostatitis. Por eso se utiliza la ecografía transrectal de próstata para guiar la aguja de biopsia y tomar muestras múltiples, en diferentes areas de la glándula prostática, lo que se conoce como mapeo prostático, y tomar adicionalmente biopsia de la lesión o nódulo que se detecte durante el estudio ecográfico de la próstata. La ecografia transrectal, por si sola, es una técnica poco sensible e inespecífica para usarla como prueba de detección selectiva, por lo que la ecografía transrectal no se recomienda de rutina como prueba de detección precoz.
Diagnóstico
Si algunos síntomas o los resultados de las pruebas de detección precoz plantean la posibilidad de un cáncer de próstata, es obligatorio efectuar otras pruebas para decidir si la enfermedad está presente.

Signos y síntomas

l cáncer de próstata precoz normalmente no produce síntomas y se detecta por una elevación del PSA o realizando un tacto rectal. La presencia de síntomas es indicativo de que se halla en una fase avanzada. Entre los síntomas se encuentran: disuria, tenesmo vesical, polaquiuria y nicturia, retención de orina, goteo y hematuria terminal. El inicio brusco y la progresión rápida de los síntomas obstructivos urinarios en hombres del grupo de edad adecuado, tiene muchas probabilidades de ser causado por un cáncer de próstata.
El cáncer de próstata precoz normalmente no produce síntomas y se detecta por una elevación del PSA o realizando un tacto rectal. La presencia de síntomas es indicativo de que se halla en una fase avanzada. Entre los síntomas se encuentran: disuria, tenesmo vesical, polaquiuria y nicturia, retención de orina, goteo y hematuria terminal. El inicio brusco y la progresión rápida de los síntomas obstructivos urinarios en hombres del grupo de edad adecuado, tiene muchas probabilidades de ser causado por un cáncer de próstata.

Biopsia
La biopsia de los nódulos de las áreas sospechosas y de zonas al azar permite detectar el cáncer en sólo la mitad de los pacientes que presentan la próstata indurada. La biopsia también ayuda a determinar si el cáncer es o no multifocal. En más del 30% de los pacientes, la biopsia con aguja no puede descubrir el cáncer, teniendo que recurrir a la repetición posterior de las biopsias.

La biopsia por punción con aguja hueca (core biopsia) es la técnica preferida (estándar) para diagnosticar un cáncer de próstata. Una biopsia es un procedimiento en el que se extrae una muestra de tejido y se examina al microscopio. La ecografía transrectal se utiliza para guiar e insertar una aguja fina y hueca a través de la pared del recto en algunas áreas de la glándula prostática. La aguja extrae un cilindro de tejido, normalmente de 1 cm de longitud y de 2 mm de ancho, que se envía a anatomía patológica para examinar si existe cáncer.


Las muestras de la biopsia se envían al laboratorio de anatomía patológica. El patólogo, un médico especialista en diagnosticar enfermedades en muestras de tejido, determinará si existen células cancerosas en la biopsia, examinándola al microscopio. Este análisis normalmente tarda de uno a tres días. Si existe cáncer, el patólogo también asigna un grado (escala de Gleason). La clasificación de Gleason puntúa de 1 a 5 el grado de diferenciación de las 2 estirpes celulares más representativas en el tumor, que al sumarse, dan una puntuación sobre 10:

Puntuación 2-4. Tumor bien diferenciado.
Puntuación 5-6. Tumor medianamente diferenciado.
Puntuación 7-10. Tumor poco diferenciado o indiferenciado
A mayor puntuación, menor diferenciación tumoral, y por tanto mayor gravedad y peor pronóstico.

La biopsia de la próstata es esencial para confirmar el diagnóstico y está indicada cuando se descubre alguna nodularidad al realizar el tacto rectal, al determinar una elevación del PSA sérico o alguna alteración en las pruebas de imagen, o bien cuando aparecen síntomas del tracto urinario inferior en un varón que no tiene causas conocidas de obstrucción.
Resultados sospechosos
Algunas veces, cuando el patólogo detecta células prostáticas al microscopio, algunas no parecen cancerosas, pero tampoco parecen normales. Estos resultados a menudo son llamados "sospechosos". Generalmente pertenecen a dos categorías: "atipias" o Neoplasia Intraepitelial Prostática (PIN).

La PIN se divide en bajo grado y alto grado. Muchos hombres desarrollan PIN de bajo grado siendo jóvenes y no necesariamente desarrollarán un cáncer de próstata. La importancia del PIN de bajo grado en relación con el cáncer de próstata aún no está clara.

Pero con hallazgos de atipias o PIN de alto grado, el cáncer puede estar presente a la vez en alguna localización de la glándula prostática. Entre el PIN de alto grado, existe un 30 a 50% de probabilidad de encontrar un cáncer en una biopsia realizada más tarde. Por esta razón, se recomienda repetir la biopsia de próstata en estos casos
Estadificación
El estadio o etapa de un cáncer es el factor más importante para elegir la opción de tratamiento más adecuada y predecir el pronóstico del paciente. Si se confirma un cáncer, es necesario practicar más pruebas diagnósticas para saber la extensión del cáncer dentro de la próstata y fuera de ella (en la vecindad de la próstata o en otras partes del cuerpo: enfermedad a distancia, diseminada o metastásica). Este proceso, llamado estadificación, ofrece información acerca del cáncer con varias pruebas para determinar la extensión del cáncer.

Los datos obtenidos del tacto rectal, nivel de PSA y puntuación Gleason permiten saber qué pruebas hacen falta para el estudio de extensión. Los hombres con tacto rectal normal, PSA bajo y puntuación Gleason baja, la mayoría de las veces no necesitan ninguna otra prueba más, porque la probabilidad de que el cáncer esté extendido fuera de la próstata es muy baja.

Exploración física
La exploración física, especialmente el tacto rectal, es una parte importante de la estadificación del cáncer de próstata. Con los datos del tacto rectal, se puede decir algunas veces si el cáncer sólo está en un lado "lóbulo" de la próstata, si está presente en ambos lados y si tiene gran probabilidad de extenderse fuera de la glándula prostática. Se debe explorar si los surcos prostáticos están presentes o borrados y si se palpan o no las vesículas seminales (normalmente no se palpan). También hay que palpar los ganglios linfáticos inguinales en busca de adenopatías metastásicas(poco frecuerntes) El tacto rectal siempre es usado junto con la prueba del PSA en sangre para la detección precoz del cáncer de próstata.
CirugíaLa prostatectomía radical es la cirugía que se realiza con la intención de curar el cáncer de próstata. Tradicionalmente, la cirugía se ha efectuado en varones menores de 70 años. Se lleva a cabo más a menudo cuando el cáncer no ha sobrepasado los límites de la glándula prostática (estadios T1 o T2). En esta operación, el urólogo trata de curar el cancer extirpando la glándula prostática. La prostatectomía radical se realiza tradicionalmente mediante laparatomía suprapúbica, que es la técnica de referencia o patrón oro actualmente. Desde 1997 se viene practicando la prostatectomía radical laparoscópica, siendo una cirugía menos invasiva y con resultados similares.4 Una variante es la prostatectomía radical robótica, con el uso del robot Da Vinci, que consigue resultados similares.


Radioterapia
La radioterapia usa rayos X de alta energía (megavoltaje) o partículas para eliminar células cancerosas. La radiación trata el cáncer de bajo grado que está confinado en la próstata o que sólo ha invadido tejido vecino. Las tasas de curación de la radioterapia son similares a las obtenidas con la prostatectomía radical. Si la enfermedad está más avanzada, la radiación puede usarse para disminuir el tamaño del tumor y proporcionar alivio de síntomas actuales o futuros. Tradicionalmente se ha reservado la radioterapia como tratamiento de primera línea en los varones entre 70 y 80 años de edad con cáncer de próstata y con otros problemas de salud que contraindican la cirugía.


Quimioterapia
Algunas veces se recurre a la quimioterapia si el cáncer de próstata está extendido fuera de la glándula prostática y el tratamiento hormonal no hace efecto (hormonorresistencia). En la “quimioterapia sistémica” se administran fármacos por vía intravenosa o por vía oral, los cuales entran en el torrente sanguíneo y alcanzan todas las partes del cuerpo, haciendo que este tratamiento sea potencialmente eficaz en los cánceres que han metastatizado (que se han extendido hacia órganos distantes de la próstata).

El objetivo de este tratamiento no es eliminar todas las células cancerosas, pero puede disminuir el crecimiento del cáncer y reducir el dolor. Se obtiene respuesta parcial objetiva entre el 10 y el 40% de los casos. La quimioterapia no está indicada como tratamiento en caso de cáncer de próstata precoz.

Tratamiento paliativo
La mayoría de los tratamientos anteriores tienen por finalidad eliminar o destruir las células del cáncer de próstata o relantizar su crecimiento. Pero también es un objetivo muy importante la “calidad de vida” del paciente, que consiste en eliminar el dolor y otros síntomas que disminuyen la calidad de vida. El dolor y otros síntomas pueden ser tratados muy efectivamente:

Con analgésicos, especialmente opioides, que son muy efectivos. No hay por qué inquietarse por la adicción o dependencia, porque lo importante es mitigar el dolor. Se deberían eliminar muchas falsas creencias sobre los opioides utilizados en el dolor oncológico.
Con bifosfonatos que son sustancias que pueden aliviar el dolor causado por metástasis óseas y también puede enlentecer el crecimiento de estas metástasis. El ácido zoledrónico (Zometa) es el primer bifosfonato recientemente aprobado para el uso de las metástasis óseas del cáncer de próstata.
Con esteroides: Algunos estudios sugieren que los esteroides, como la prednisona y la dexametasona, pueden aliviar el dolor de huesos en algunos hombres con cáncer de próstata metastásico.
Con radioterapia: Tanto con radioterapia externa como con radiofármacos se puede calmar el dolor óseo.
Es muy importante que el dolor